EL PORQUE DE LA CANDIDATURA

Debido a los cambios socioculturales y a efectos de la globalización, la Dieta Mediterránea, nuestro patrimonio cultural inmaterial, está sometida a importantes riesgos de erosión.

Es imprescindible advertir a la sociedad informando, educando, y promocionando la Dieta Mediterránea para evitar la dilapidación de este patrimonio cuyo olvido tendría tan funestas consecuencias para nuestra salud, nuestra agricultura, nuestros paisajes tradicionales y provocaría el paulatino abandono de muchos cultivos con el consiguiente éxodo de la población rural a las ciudades.

Un reconocimiento internacional como el de la UNESCO al inscribir la Dieta Mediterránea en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad conseguiría la movilización necesaria para salvaguardar este inmenso y milenario patrimonio

La inscripción en la Lista contribuirá a proteger la Dieta Mediterránea, dando visibilidad a sus valores culturales, animando tanto las instituciones como la sociedad civil a iniciar nuevas acciones de protección y representará un importante contrapunto a los procesos de erosión que la están amenazando.

Es una oportunidad única para fomentar la conservación, mantenimiento y transmisión de la Dieta Mediterránea.